Tengo un par de observaciones socio-antropológicas que temo decir en voz alta. Responde un poco a mi pulsión por conformar a todos, ser políticamente correcta y otro poco a mi temor de hablar cuando asumo estar profundamente manchada de ignorancia.(...) Bien, dejaré de lado el resto del disclaimer conciliador. Sin embargo, seré más objetiva y menos visceral.
La cuestión esta vez es que en los últimos años tuve un acercamiento a las culturas andinas que pude acompañar con un par de viajes.
Los Incas en particular tuvieron un imperio que se extendió tomando, en mayor o menor medida, Perú, Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia y Argentina.
Hecho el viaje de rigor de buena parte de los jóvenes con mochila a cuesta por el norte argentino, estuve en
Iruya, zona que sin duda formó parte del imperio inca. Allí fui alcanzada por una de las frecuente funciones de la película
Río Arriba. En este película se ven claramente las terrazas agrícolas que hasta épocas modernas cumplían su función de proveer alimentos a sus encargados y a la región sin tener que depender de nadie ¿el problema actual? las terrazas se descuidaron porque, según expresa la película, los coyas tuvieron que irse a trabajar al ingenio azucarero coercionados con amenzas. El documental es interesante y hasta conmovedor.
Ahora bien. En el insight a la cultura Inca uno se da cuenta de que los pibes estos trabajaron más que mucho. Trabajaron hasta en forma caprichosa y extremadamente perfeccionista. Si no tenían LA piedra que querían para construir el templo sagrado pues bien, se iban hasta el cantero que las tuviera aunque quedase a 10km y las piedras pesaran muchas toneladas.
Los señores recogieron conocimiento de sus antepasados y generaron
terrazas agrícolas muy increíbles teniendo en cuenta las épocas de siembra, la ubicación del sol, de los vientos, el agua y de otros factores.
Dato esencial para mi observación: los incas traían humus y tierra fértil desde varios kilómetros. NO se generó espontáneamente ni era propio de las laderas de las montañas.
Bien, sabés qué me parece? que está clarísimo que los incas se rompían el culo trabajando y fueron capaces de generar las terrazas desde cero. NO VEO el inconveniente de que, si tanto se quejan en Iruya y alrededores, repitan el único paso de poner humus y tierra fértil en los benditos andenes agrícolas.
Ponele que fuiste un re re víctima y tuviste que descuidar las terrazas y perdiste tu forma de subsistir y ahora tenés que tejer todo el día. Si lo incas empezaron desde cero, (y aquí mi miopía fáctica) qué te impide revertir la erosión de la tierra, dejar de quejarte y recobrar la independencia alimenticia que tenías antes?