domingo, octubre 21, 2007

Lola y Hugo

Lola dormía del lado derecho de la cama, del lado que siempre calentó. Hugo dormía del lado izquiero, con su cabeza y extremidades superiores apoyadas en la almohada. El izquierdo era el lado del primer marido de Lola, ese mismo lado en esa misma cama. Lola lamentaba el reemplazo pero estaba completamente comprometida con ese nuevo, desde hacia nueve años ya.
Lola siempre lee el diario antes de dormir y apaga la luz recien a las 3 de la madrugada; Hugo no se queja y espera a su lado.Una noche más, Hugo y Lola leian ates de dormir, Lola apagó la luz pero Hugo no se acostó. Se quedó sentado con la vista fija en la nada, en el vacío, en la pared blanca, en la habitación, en la nada pero en dirección a la cómoda. Lola le pedía que se acostara, que no entendía por qué miraba así, ni adonde. Le decía que la asustaba, que dejara de actuar así de raro. "Hugo, ¡dejá de mirar a la pared como un pelotudo!".
Sobre la cómoda había fotos, una de la mamá de Lola, que la Chacha le había hecho ampliar; y una de su primer marido. Había también un cofrecito con alhajas, bijouterie, -fantasias-, y joyas valiosas que ella fue juntando a través de sus muchos años y viajes a Italia.
Un par de días después Hugo, por Victor Hugo, se volvió a sentar en la cama con su pelo largo tal cual la vez anterior. Lola lo puteó y así se cansó y se durmió.
Esa misma mañana ella llamó a su amiga Norma, -la mujer de Luisito, sabés?. Ella recomendó agua bendita y le dio su propia botella en forma de estatua de Virgen María. Lola sabía que los seres de la clase de Victor Hugo tenían percepciones extrasensoriales y son mucho más sensibles que la mayoría de los seres humanos. Estaba aterrada de que él estuviera viendo cosas que ella no podía captar, cosa que Hugo jamás sería capaz de contarle.
La vez siguiente ella agarró directamente la botella con agua bendita y empezó a tirar todo por ahí mientras puteaba a Hugo conmuchas ganas. Sabía que ese contraste entre insultos y lo exorcista no era la mejor fórmula pero estaba furiosa.
Reincidió con lo del agua, Victor Hugo empezó a dormir mejor.

5 comentarios:

Mrs dijo...

ah, la parte del comentario de conventillo de luisito me mato, me conquisto y todo.

ionito dijo...

es un hecho veridico este?
mmmm
Hugo estaba inciaiando una especie de camino chamanico.
No hay de que preocuparse señora, tranquila.

Pura López dijo...

mrs:me copan ese tipo de comentarios tambien! =)

ionito: es veridico, si si,aunque Hugo es en realidad un perro. y me lo conto una señora mayor, por eso los modismos :P

Agustín dijo...

Bu, llegué tarde. Justo -pero justo eh- iba a decir que los perros hacen esas cosas.
Ahora, ¿un perro llamado Hugo y encima por Víctor Hugo?
Já.
O sea: já.

Salú!

Pumpkins dijo...

mi perro se llama Pato :P