lunes, marzo 02, 2009

vuela vuela

Lo ingrato de viajar es esa sensación prolongada de laissez-faire global. Engañarse con que todo fluye tan bien sin que vos lo impulses. La realidad es que todo sigue girando en todas partes de cualquier modo. Lo distinto es que de viaje, uno sólo vive para sí. Sólo impulsás lo inmediato, egoísta e individual. Tu ubicación corporal no requiere una reubicación espiritual, todo en su brevedad fluye con alfileres y nadie exige más permanencia que eso.
Lo ingrato es volver y aprender en duros instantes sólo lo imprescindible de lo ocurrido durante la ausencia. Distinguir que en lugar local también sucedieron hechos irrecuperables. Estos comprenden tu ausencia respetuosamente pero te lo reprochan en lo más básico de su existencia.

3 comentarios:

PauLy dijo...

Pero tenés todos esos recuerdos del viaje a los cuales escaparte cunado la realidad se vuelve muy fea... Ok, no es lo mas maduro, pero es un consuelo

Mariano Andrés dijo...

no importa dónde esté, siempre voy a querer estar en otro lado también.

soy una gata flora espaciotemporal.

Kiddo dijo...

Pero la pasaste lindo igual no?