lunes, noviembre 30, 2009

Infinitivamente

Pensar en lo corta que es mi vida y en TODO lo que quiero ser y hacer me pone angustia y genera una ansiedad punzante en el pecho.
Ver lo breath-taking-mente caño de Taylor Lautner que nació en 1992 me hace sentir vieja y nulamente exitosa.
Pasar todo un fin de semana largo tomando mate amargo me hace sentir tolerante, social y sociable, copada y una mejor persona.
Salir de ver una película de acción me acelera. Salgo caminando como con soundtrack. Piso fuerte y creo que apenas llegue a casa voy a agarrar el cortaplumas que heredé para estar lista para salvar al mundo. Horas después ya me siento pequeñita de nuevo.
Volver de viaje siempre me moviliza (feo).
Bailar y saltar sola en mi casa me hace sentir plena, pero llegar al estado en el que eso sucede me cuesta cada vez más.
Cambiar ropa por un(os) talle(s) más me duele un poquitito.
Mirar a mi perro dormir me genera una fascinación de paz.
Haber dejado de soñar aquel sueño, épico y recurrente, hace tantos años ya me da algo de nostalgia.
Ser esencialmente nostáligica me hace sentir porteña, a veces, y no tan bien, otras.
Repetir actividades y probar comidas que me parecían increíbles y ya no los son tanto me hace pensar en filosofía y en economía. La productividad es decreciente.
Ir a bailar me hace sentir muy fea.

and on...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

I guess I will never be in any of your sad sad lists neither in the happy happy 'life is beautiful' lists.

You should start writing private /happy/ lists that include me. I kinda deserve that.

Chulian dijo...

1) Coincido
2) No le des pelota
3) Me pasa igual
4) Idem
5) Nunca dejes de bailar, posta.
6) Soy hombre, no pienso en esas cosas. Hasta te diría que la panza cervezera se lleva con orgullo
7) Coincido
8)WTF?
9) Probá con ir a lugares menos careta, donde las minitas no se muevan todas al mismo paso, con el mismo flequillo y los pibes miren desde la barra con la sonrisa de Kolinos a flor de piel.

Besos! Chulian.

http://pasalayquenovuelva.blogspot.com

melquíades dijo...

Para mí ir a bailar últimamente es como ir a correr, pero al compás de la música. Esa cosa absolutamente física, de bailar solo y concentrado en uno mismo hasta que se te acalambre el último músculo, otra que el diván, ja.

Mariano Andrés dijo...

No entendí lo de que ir a bailar te hace sentir fiera. No encuentro la relación: salir a bailar a mí -en distintas ocasiones- me hace sentir con swing o sin el.

Y con el primer punto yo también coincido, sobre todo por que pensar en todas las opciones y luego en todos los deseos para mí es pensar en todas las faltas de voluntades y en todas las inacciones, which is not groovy at all.