viernes, junio 11, 2010

Cultura de Confitería y Café: the origins.

Cuando vivía en Colegiales, los domingos a la mañana eran café con leche, medialunas, papá y mamá. Sé que ahí empecé a mamar la cultura de las confiterías con revistas, los ventanales con luz, las esquinas de gente desfilando, los mozos con oficio, el vasito de soda con el café y el Derecho, sólo como ejemplo.

Por las semanas, las tardes eran abuela, té con leche, sanguche de queso, Lía Salgado y Andrea del Boca, zapatillas con cordones atados en la cama, cuentos de 'la boutique' y vecinos. Agua de rosas, benjuí y Retinol.

La composición de los protagónicos del prime time cambió llevándonos a confiterías por la tarde muy trajecito rosa, medias largas, veredita de jamón queso y tomate, un té con leche, para mí café con leche y para ella jugo de naranja exprimido por favor.

Dos de cujus después, la reducción de elenco me obligó a coprotagonizar. Seguí instryéndome en confiterías y revistas, pero ahora ya no con jugo de naranja exprimido sino con café con leche también. El coprotagónico y el café con leche para mí también cumplió una suerte de bat mitzva.
Ahora, cómo estás, qué pasó, me contás, ella y ella y ella y él , y me dijo y yo dije, y miradas cómplices.

Después del bat de confitería, me sabía lista pero poco legitimada para ejercer sola. Mirá esa chiquita sola que juega a ser grande y con plata ajena se toma atribuciones de mirar el menú.

Al ver que más que pasado esto es muy presente, corto intempestivamente acá, sorprendida por las paradojas que me muestra el libre fluir de la conciencia.

2 comentarios:

alfred dijo...

"El coprotagónico y el café con leche para mí también cumplió una suerte de bat mitzva."
Genial, resume todo.-

La Poética dijo...

te salió muy poético el post, sobre todo el final, me encantó!
...yo quisiera volver a tener esa inspiración, pero esa facilidad que tenía para escribir, con el correr del tiempo, siento que la voy perdiendo, será porque para mi la plata es propia, pero aún no sé jugar a ser grande?