martes, agosto 21, 2012

Tere bin kya jeena

Ahora, el problema es despertarte y dormirte a horas indias,
que toda la magia que tuviste este año haya sido siempre fuera de Buenos Aires,
que te enamores y ames afuera de Buenos Aires,
que hayas vuelto a empezar en inglés.

Que ya no tengas lugar y de nuevo, como a tus 5 años, sientas que no tenés amigos.

El problema fue ser gregaria, y haberte diluido en el camino.
Por eso no sabés quién, cómo, para qué, por qué, hacia donde...

Querer vivir como en una película de Bollywood, y saber que tenés todos los elementos para hacerlo, sólo que no sabés el final. O lo sabés, pero parece un cuento incompleto y se siente mal, aunque es lo moralmente correcto.

¿Y el sinfín de relaciones complicadamente prohibidas?
Sí, lo identificamos, pero qué queremos hacer con eso? Sabotearnos la vida y saber que ninguna va a proceder desde el principio?
¿Pensar que es cierto que vi demasiadas películas y me convencí de que los amores tienen que doler, viajar y eventualmente se van a encontrar de nuevo y para siempre?


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